Por Jesús Ramos
Hay políticos que no necesitan adversarios, se derrotan solos, y el diputado Pável Gaspar es uno de ellos, las vísceras le ganaron a su cerebro con la declaración de esta semana donde amenaza intentar de nuevo censurar la libertad de expresión digital.
La Suprema Corte le dio un revés seco, sin anestesia, a la mal llamada Ley de Ciberasedio, la declaró anticonstitucional, ambigua y peligrosa, traducida en lenguaje comunitario, un bodrio y no otra cosa.
Pável respondió con un berrinche público, “volveremos a presentarla”, cuando había dejado de ser tema de conversación, ahora, organizaciones sociales y asociaciones de periodistas estarán esperándola, bien preparados, para tundírselo de lo lindo a él, al Congreso y la ley en ciernes.
“La vamos a mejorar”, una frase que en política significa todo y nada al mismo tiempo. Los que estamos en las gradas entendemos que le ganó el enojo, le brotó el ardor, se le descompuso la prudencia.
Anunció sin plan y sin estrategia que insistirán en el mismo propósito porque son tercos, como si el problema hubiese sido de redacción y no de fondo, como si la Corte no les hubiese entendido su propósito de censurar.
Ese fue el verdadero error, no la ley, que hablando en plata ya de por sí era un despropósito. En política a veces el silencio es más inteligente que el ardor. Si de verdad Morena piensa en relanzarla, lo sensato era callarse e intentarlo de nuevo sin previo aviso.
Pero no. Pável decidió echarle gasolina al incendio cuando ya estaba apagado. Resultado, el sector crítico de la sociedad poblana y buena parte de la prensa, ese intento de censura ahora lo ve reafirmado por la bocota floja del líder del Congreso.
A eso se le llama falta de colmillo. El poder legislativo no sólo se ejerce con levantar la mano a través de mayorías, también con timing, y Pável Gaspar demostró que tiene curul, pero le faltan neuronas.
La Corte no sólo tumbó una ley, dejó al descubierto a quienes desde el legislativo imponen, son necios, someten mediante la fuerza por entender que si no lo hacen son derrotados. La prudencia es uno de los recursos más valiosos de la política cuando se entiende el momento. @analisistv











