Once boletas: el laberinto electoral de 2027

Por Carlos Clemente

Para nada es exageración: en 2027, los poblanos podrían llegar a la casilla y recibir hasta once boletas. Sí, once.

La razón: la concurrencia de elecciones y mecanismos de participación.

En una misma jornada se cruzarán la elección del Poder Judicial, el Legislativo federal y local, los 217 ayuntamientos y, si se concreta, la Revocación de Mandato presidencial.

Será la primera vez que se integre la elección judicial a este engranaje. Y no es un detalle menor.

Ahora imagine la escena: once papeletas, cada una con decenas de nombres. Cientos de candidatos. Una decisión que, en lugar de facilitarse, será confusa.

No sería extraño el regreso de los famosos “acordeones”, utilizados por Morena en la primera elección del Poder Judicial.

El reto no es sólo para el votante. Para la autoridad electoral es un desafío mayúsculo: capacitar funcionarios de casilla, instalar casillas y operar múltiples urnas, organizar el conteo y garantizar resultados confiables en medio de una logística inédita.

Y todo esto, con un problema adicional: menos dinero.

El recorte presupuestal a los organismos electorales amenaza con tensar aún más la operación de por sí compleja.

Pero hay algo más delicado: el ánimo ciudadano.

Cuando votar se vuelve complicado, largo y confuso, la participación suele caer.

Eso ocurrió en la primera elección por voto popular de magistrados, jueces y ministros el 1 de junio de 2025. Hubo entidades donde manejaron hasta siete boletas por la concurrencia de elecciones. El nivel de participación fue del 13 por ciento.

¿Es esta una forma de fortalecer la democracia?

Porque en 2027 el riesgo no sólo estará en organizar el proceso y contar los votos, sino en lograr que la gente acuda a las urnas con once boletas en la mano. @analisistv

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