Por Jesús Ramos
Los testimonios que circulan en Cuautlancingo alrededor de Erik Muñoz Alfaro, hermano del alcalde Omar Muñoz, dibujan un método de presión política de alto parecido con el presidente municipal de San Pedro de los Saguaros, Juan Vargas, en La Ley de Herodes.
El mecanismo resulta inquietante por su sencillez. Un problema administrativo, una infracción, una base de taxis, tolerancia a los motaxis o una clausura de negocio se soluciona con el mensaje amenazante y descarado del “alinéate”.
La historia narrada por concesionarios de la Ruta 28 ilustra el modelo autoritario de Los Alfaro. A uno de ellos le infraccionaron por conducir en estado inconveniente. En 90 mil pesos le tasaron la sanción. Lo extraordinario comenzó, revelan, cuando Erik propuso reducir la multa en un 80 por ciento a cambio de 20 bardas campañeras.
La presunta negociación no habría terminado ahí. El descuento debía concretarse en el Complejo de Seguridad. Ahí aparece otro nombre, David Medrano, director de Vialidad, quien en un inicio rechazó el descuento, pero terminó por aceptarla tras recibir la instrucción correspondiente del hermano del edil.
Si esta versión llegara a acreditarse, no hablaríamos únicamente de abuso administrativo, sino de la utilización del poder como lo hizo Juan Vargas, para obtener beneficios tanto económicos como políticos.
Los mototaxis aparecen bajo un esquema similar. La irregularidad jurídica con la que operan los convierte en un sector particularmente vulnerable. Según fuentes, les pidieron aportar diez bardas a cada uno para hacerse de la vista gorda en su diario circular por calles y avenidas, o endurecer los retenes de tránsito y policía municipal si se negaran.
No es difícil entender la lógica. Cuando alguien vive al margen de la regulación, cualquier autoridad municipal puede sujetarles de la correa para obligarles a obedecer órdenes.
A los taxistas les sucedió lo mismo cuando intentaron instalar una nueva base, sí, pero a cambio de apoyos políticos en bardas y afiliación al grupo del alcalde. La negativa, revelan nuestras fuentes, implicaría enfrentar al ayuntamiento.
Como puede notarse no se negocia entre iguales con el ayuntamiento de Omar Muños y su hermano Erik, se evaden o enfrentan clausuras comerciales, operativos, inspecciones y multas, la diferencia entre convencer y presionar en Cuautlancingo coincide en el punto del castigo.
A principios de semana el priista Nahúm Ramírez, propietario de una plaza comercial y con interés de competir por la alcaldía en el 2027, le notificaron de una posible clausura si no se alineaba, hoy ya desistió competir. Cuautlancingo es gobernado por un régimen que infunde miedo y terror como en La Ley de Herodes. @analisistv











