Por Redacción
El observatorio Neil Gehrels Swift, de la NASA, podría reingresar a la atmósfera terrestre a finales de 2026 luego de que fracasara el intento de elevar su órbita. La misión de rescate estaba a cargo del satélite LINK, lanzado el 3 de julio; sin embargo, presentó problemas de control de orientación que impidieron que capturara al observatorio.
Swift, lanzado hace casi 22 años, ha operado en órbita terrestre baja para estudiar fenómenos cósmicos. Su altitud ha disminuido debido a la resistencia atmosférica, agravada por la actividad solar. La NASA estima que el observatorio entrará en una etapa crítica cuando descienda por debajo de aproximadamente 300 kilómetros de altura, lo que podría provocar su reingreso y desintegración en la atmósfera.
Aunque el rescate no será posible, LINK continuará su misión como demostración tecnológica para estudiar cómo realizar encuentros y mantenimiento de satélites en el espacio. La NASA y Katalyst Space Technologies utilizarán los resultados para desarrollar futuras operaciones de reparación y mantenimiento orbital, mientras otros observatorios de la agencia cubrirán el trabajo científico que dejará Swift.











