Por Luis Camacho
Tras el colapso vial que se vivió ayer en la zona de la «Pepsi», el secretario de Gobernación municipal, Franco Rodríguez, señaló que las demandas de los comerciantes del Mercado Morelos escaparon de la jurisdicción del Ayuntamiento.
De acuerdo con el funcionario municipal, el núcleo del conflicto radicó exclusivamente en las facultades de la Fiscalía General del Estado (FGE) con la captura de una persona presuntamente vinculada a actividades delictivas.
En ese sentido, indicó que el suceso detonó la movilización de los vendedores la tarde de ayer que mantuvo paralizada la Avenida 18 de Noviembre como respuesta de los locatarios ante lo que calificaron como una serie de detenciones arbitrarias e ilegales.
Al respecto, Franco Rodríguez aclaró que la administración municipal participó únicamente como un puente de diálogo, pues ante la presión de los manifestantes, se instaló una mesa de trabajo con delegados estatales para canalizar las quejas y lograr la liberación de la circulación.
“Se trabajó con ellos en una mesa para que se viera caso por caso. Ellos reclamaron detenciones que consideraron arbitrarias o ilegales, pero eso no nos correspondió a nosotros”, mencionó.
Más allá de la disputa legal contra la Fiscalía, los comerciantes expusieron una realidad económica alarmante dónde el gremio reportó una caída del 50% en sus ventas atribuyendo este fenómeno a la actividad policial.
Señalaron que los operativos constantes y la presencia de fuerzas de seguridad en las inmediaciones generó un clima de miedo, provocando afectaciones en su economía.
Asimismo, señalaron que los consumidores han evitando la zona ante el temor de verse involucrados en los despliegues de la Fiscalía, provocando que la manifestación expusiera ambos aspectos.











