Por Jesús Ramos
Reconozcamos algo a los alcaldes conurbados de Puebla, dispusieron de mucha lana este 2025, 2 mil 626 millones de pesos entre las Cholulas y Cuautlancingo, aunque sin una sola obra digna para presumir, y lo peor, sin que la inseguridad pública muestre signos de domesticación.
San Andrés, San Pedro y Cuautlancingo deberían ser estudiados por Hogwarts, además del Congreso del Estado, porque tantos miles de millones se los chupo la bruja sin motivo aparente.
Ahí tiene usted a Guadalupe Cuautle, alcaldesa de San Andrés Cholula, con 1,128 millones de pesos en tesorería para este año, de los cuales, 912 millones los gastó como a su gusto fue. ¿Y qué hizo? Pues nadie sabe. Más de mil millones fueron una locura.
Pero con ellos no decidió mejorar la imagen urbana ni los servicios púbicos, alumbrado o la seguridad. En San Andrés lo único que brilla son las torretas de las patrullas por la noche para aplicar multas a sus víctimas. Si la eficiencia gubernamental fuera un examen, a Cuautle como a Quico le hubiesen puesto cero.
Pasemos ahora a Omar Muñoz, edil de Cuautlancingo, a quien le llegaron de golpe 768 millones 983 mil pesos, 604 millones 825 mil para que los dispusiera con criterio, se supone, y responsabilidad. Y los gastó. Sólo Dios sabe en qué, porque su municipio sigue tan polvoriento, caótico, mal iluminado e inseguro como siempre.
Muñoz convirtió su presupuesto en agua escurrida. Si algo caracteriza su administración es que los apartados del gasto todos están en ceros. Cero transparencia, cero obras, cero cambios, cero avances, cero explicaciones, pero eso sí mucho nepotismo.
Y luego está Tonantzin Fernández, presidenta municipal de San Pedro Cholula, con un presupuesto para llegar a diciembre de 729 millones 127 mil pesos, de libre disposición 477 millones 252 mil de ellos. Finalmente sí fue problemático que haya tenido libertad en su ejercicio, porque los cholultecas se preguntan qué fue de tantos millones, aunque tienen sus sospechas.
Entre los tres suman más de 2 mil 600 millones de pesos, y los únicos que podrían decir en qué se los gastaron serían Cuautle, Tonantzin y Muñoz porque los habitantes no tienen la menor remota idea. No hubo resultados este 2025. Poquísima obra pública entre los tres, ninguna de relevancia. Servicios públicos terribles.
No se necesita ser sabio para concluir que estos gobiernos municipales administraron esos miles de millones como quien administra la esperanza ajena, con torpeza, descuido y frivolidad, desentendiéndose que el mundo los mira para etiquetarlos de honestos o ladrones. Etiqueta que aunque ellos no la vean en el espejo ya la tienen puesta. @analisistv











