Por Luis Camacho
El dirigente estatal del Partido Acción Nacional (PAN), Mario Riestra, minimizó las tensiones internas en el blanquiazul tras revelarse el conflicto legal entre las militantes Genoveva Huerta Villegas y Lupita Arrubarena.
El líder político rechazó categóricamente que exista un «pleito» dentro del organismo, argumentando que la confrontación de ideas es una constante natural en la vida de su partido.
Mario Riestra aseguró que el PAN se mantiene sólido y enfocado en las prioridades de la entidad, más allá de las discrepancias particulares que puedan surgir entre sus cuadros de cara a los próximos procesos.
Al ser cuestionado sobre las repercusiones del litigio entre Huerta y Arrubarena, el dirigente estatal enfatizó que la militancia panista está habituada históricamente a la competencia interna, por lo que estas diferencias no ponen en riesgo la cohesión del partido.
«…pleito, yo no le llamaría así. Hay diferencias de opinión normales en un partido democrático acostumbrado a debatir, acostumbrado a la competencia», mencionó.
A pesar del escenario legal que enfrenta a ambas figuras de Acción Nacional, el líder de la dirigencia poblana apeló a la madurez política de los involucrados, pues calificó al PAN como un instituto con «altura de miras».
En ese sentido, Mario Riestra subrayó que la identidad del partido radica en la capacidad de anteponer las agendas colectivas a los intereses individuales y comprometido directamente con el desarrollo del estado y del país.
El pronunciamiento ocurre tras conocerse que la regidora Lupita Arrubarrena denunció penal y administrativamente a Genoveva Huerta por presunta violencia política de género, acusándola de haber violentado sus derechos laborales al negarle percepciones económicas.











