Por Luis Camacho
La Secretaría de Servicios Públicos informó que gran parte de la red de cableado que sostiene el alumbrado municipal tiene una antigüedad superior a los 30 años, superando por mucho su vida útil operativa.
De acuerdo con Jacobo Ordaz, director de la dependencia del Ayuntamiento, el deterioro del cableado es de tal magnitud que en diversos puntos de la ciudad el flujo de energía es prácticamente imposible.
En ese sentido, explicó que esta obsolescencia estructural es la causa principal de que muchas luminarias permanezcan apagadas, independientemente de si el foco funciona o no.
Aunque el problema es generalizado, el funcionario reveló que la Secretaría ha identificado dos focos rojos donde la intervención es innegable, pues tanto la zona Norte y Zona Sur presentan los mayores fallos estructurales.
Por su parte, Jacobo Ordaz destacó que a pesar de contar con instalaciones de antigüedad similar, el Centro Histórico sufre menos apagones gracias a un programa de mantenimiento intensivo.
Sin embargo, subrayó que el plan de rescate no se limitará a cambiar bombillas fundidas ya que el objetivo es una renovación integral, por lo que el Ayuntamiento trabaja en coordinación directa con la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Lo anterior a fin de asegurar que las nuevas instalaciones cuenten con el soporte técnico necesario para garantizar una iluminación constante y segura en la capital poblana.
Jacobo Ordaz aseguró que con esta renovación del cableado, se busca garantizar que las nuevas luminarias cuenten con una base técnica sólida para funcionar correctamente por los próximos años tras el rezago de más de tres décadas.










