“No puede haber desarrollo sin seguridad, ni seguridad sin desarrollo”.
Kofi Annan
Por Carlos Clemente
Las cifras volvieron a encender las alertas en Puebla.
Abril cerró con 72 homicidios dolosos y colocó al estado en el lugar 12 nacional, por encima de entidades históricamente golpeadas por la violencia como Michoacán, que registró 67 casos, y apenas tres asesinatos por debajo de Ciudad de México, que reportó 75.
El dato es demoledor.
Se trata del mes más violento de 2026 para Puebla: enero tuvo 67 homicidios, febrero 51 y marzo 57. La tendencia de abril no solo rompió la relativa contención de meses previos, también devolvió al estado a los primeros sitios nacionales de violencia letal.
La estadística es todavía más dura cuando se compara con la media nacional.
Mientras el promedio del país fue de 49.2 homicidios en abril, Puebla registró casi 23 asesinatos más. Es decir, la entidad volvió a colocarse muy por encima del comportamiento promedio nacional.
Y detrás de los números hay escenas que reflejan el deterioro de la seguridad pública.
El hallazgo de cuatro cuerpos dentro de un vehículo en Azumbilla, municipio de Nicolás Bravo, en la franja limítrofe con Veracruz, exhibió una realidad que ya dejó de ser aislada: ejecuciones múltiples, violencia territorial y mensajes del crimen organizado. Es el paisaje cotidiano.
El informe del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública señala que Puebla presenta una reducción anual de 18.5% frente al mismo periodo de 2025.
También es cierto que, a nivel nacional, el promedio diario de homicidios ha mostrado una baja del 40%. Pero esas cifras macro chocan con la percepción real de la calle.
Para los ciudadanos no cuentan las estadísticas. Cuenta el miedo y la violencia que aparece en carreteras, municipios, en el transporte y hasta en los mercados.
Puebla volvió a escalar en una lista en la que nadie quiere figurar.
Lo más peligroso no es únicamente el aumento de homicidios, sino el riesgo de que sociedad y autoridades comiencen a normalizarlo. @analisistv












Un comentario
Y sigue la cúchela dentro de los gobiernos tanto estatal como municipales, así cuando van a terminar con la inseguridad que ellos mismos permiten 😩