Por Jesús Ramos
A Ariadna Ayala le urge el fuero constitucional para anular la posibilidad de ser detenida después de dejar la alcaldía de Atlixco. Mira el calendario electoral con la misma angustia con que mira los expedientes de fiscalización y siente la textura de su amparo. Ella y nosotros sabemos que algo anda mal.
La detención de su secretario de Seguridad Antonio Hernández Pacheco abrió una de las dos grietas del ayuntamiento. Ese mismo día, Ayala promovió el amparo que todo el tiempo carga en lugares secretos para protegerse frente a acciones de la autoridad.
Sin embargo, la historia negra no termina en lo sucedido a Hernández Pacheco, esa sólo considera la inseguridad. Hay otra carpeta que exige explicaciones respecto al correcto manejo del dinero municipal del primer mandato, el cual presume daño patrimonial por más de 143 millones de pesos de un sólo año.
A esa cantidad se suman otros recursos cuyo destino y comprobación están bajo cuestionamiento. Podrían ascender a 236 millones sin comprobar. Los montos si no se aclaran serán motivo de acciones administrativas y penales en su contra.
Se trata de dinero público, recursos de los habitantes de Atlixco. Aquí es donde aparece la necesidad del fuero, manto de impunidad que protege de las aberraciones y horrores cometidos por los políticos, paraguas contra las tormentas judiciales.
Ariadna tiene dos rutas para obtener impunidad a través del fuero constitucional. Competir por un cargo de elección popular en un distrito electoral o encontrar acomodo en las listas plurinominales que la lleven a San Lázaro.
La primera ruta no depende de sus deseos. Para obtener la candidatura de mayoría dentro de la alianza gobernante necesita sortear las negociaciones partidistas y el escrutinio público de quienes avalan o vetan. Y ahí es donde entra Alejandro Armenta cuyo peso en la definición del tablero poblano es imposible ignorar.
¿Le conviene políticamente al gobernador respaldar la candidatura de Ayala? ¿Le conviene vigorizar a la senadora Liz Sánchez ahora que ya dijo que la alcaldesa será candidata a diputada? La lideresa del PT le ha exigido de fea forma que Atlixco le pertenece.
El problema de fondo es quién responderá por los asuntos de seguridad de esa región, también por cada peso observado si es que Ariadna se hace del fuero, el cual está en su derecho de buscar.











