El avance de gobiernos de derecha en América Latina podría provocar una posible injerencia de Estados Unidos durante las elecciones de 2027 en México.
Por Redacción
El periodo electoral que se celebrará en México el próximo 2027, en donde se renovarán 17 gubernaturas, 500 miembros de la Cámara de Diputados, así como cientos de ayuntamientos, podrían tener injerencias extranjeras por parte de Estados Unidos.
Este escenario toma fuerza tras los señalamientos realizados por autoridades estadounidenses contra políticos mexicanos por presuntos vínculos con el crimen organizado, la cancelación de visas a 50 funcionarios y la posibilidad de que durante las campañas se difundan investigaciones o expedientes que puedan influir en la opinión pública.
De las 17 gubernaturas que estarán en disputa en 2027, la mayoría son gobernadas actualmente por Morena; sin embargo, las próximas elecciones podrían ser determinantes para la correlación de fuerzas políticas rumbo a la sucesión presidencial de 2030.
Por lo que las presiones diplomáticas, económicas y mediáticas provenientes del exterior podrían tener impacto en el desarrollo del proceso electoral, especialmente en las entidades del norte y centro del país, donde se concentra la mayor parte de las gubernaturas que estarán en juego.

Este panorama se contextualiza con el cambio político registrado en América Latina, donde en los últimos años han llegado al poder gobiernos representados por la derecha o la centroderecha, tales como Javier Milei en Argentina, Daniel Noboa en Ecuador, José Raúl Mulino en Panamá y el reciente triunfo de Abelardo de la Espriella en Colombia.
Aunque México, Brasil y Uruguay continúan siendo gobernados por fuerzas de izquierda o centroizquierda, discursos como la seguridad, el combate al crimen organizado, el control migratorio y el libre mercado han dominado las campañas electorales de la región, reflejando un cambio en las preferencias políticas de diversos países.











