Por Redacción
El crecimiento de la inteligencia artificial ha incrementado significativamente el consumo de recursos naturales. En 2025, los centros de datos utilizados para IA consumieron 4.5 billones de litros de agua, equivalente a 1.8 millones de piscinas olímpicas, además de utilizar 448 teravatios hora (TWh) de electricidad, cifra comparable al consumo energético de uno de los países con mayor demanda eléctrica del mundo.
De acuerdo con un informe de Naciones Unidas, las tareas de inteligencia artificial representaron el 20% del consumo energético de centros de datos durante 2025, porcentaje que podría duplicarse para 2030. Además, la huella de carbono alcanzó 189 millones de toneladas de CO₂ equivalente, reflejando el impacto ambiental del crecimiento tecnológico.
El informe también señala que generar contenido con IA requiere altos niveles de energía. Una consulta de texto puede consumir hasta 200 veces más energía que tareas digitales básicas, mientras que generar imágenes y videos representa un gasto energético aún mayor, aumentando la presión sobre recursos como agua, electricidad e infraestructura tecnológica.











