Por Anahí Valdez
Tras el destape de Néstor Camarillo Medina como aspirante a la presidencia municipal de Puebla, la dirigente estatal de Movimiento Ciudadano (MC), Fedrha Suriano Corrales, argumentó que la ley electoral permite su postulación al ser poblano. A la par, deslindó señalamiento sobre vínculos delictivos en el “Triángulo Rojo”.
Luego de que calificara como “prematura” la visión política del senador, respondió que uno de los puntos a favor es que es originario del estado de Puebla, aunque será las instancias reguladoras, quienes marcarán los requisitos necesarios para participar en la contienda electoral que se aproxima en 2027.
Ante medios de comunicación, insistió en que deben de esperar los tiempos y procesos marcados por los institutos para determinar la vialidad, en lo que también se basará el partido para poder darle luz verde.
Acerca de la supuesta relación del expríista con agrupaciones delictivas, la emecista evitó rendir una declaración al respecto, señalando que este tema compete completamente a él, por lo que los cuestionamientos deberían ser directos.
No obstante, el pasado miércoles 17 de junio, Suriano Corrales puso freno a las aspiraciones de Camarillo Medina. A pesar de que dijo estar de acuerdo con que haya levantado la mano, dejó en claro que debe de haber prudencia, para “respetar las reglas del juego”.
Hace dos días, el senador de Movimiento Ciudadano, hizo oficial su intención por buscar la candidatura -bajo el respaldo del partido- por la alcaldía de Puebla, al afirmar que contaba con las condiciones para hacer por ser oriundo de la junta auxiliar de San Baltazar Campeche.
En 2024, su postulación también estuvo marcada por una polémica, toda vez que el exdirigente del PRI, se registró para competir por la senaduría como candidato originario de una comunidad indígena en Zacapoaxtla; sin embargo, también ha gobernado en el municipio de Quecholac.
Respecto a este último municipio, actualmente tiene como alcaldesa a Guadalupe Martínez Gerardo, hija de Antonio Valente Martínez Fuentes, alias «El Toñín», señalado por las autoridades como presunto líder de una banda dedicada al robo de combustible y que en reiteradas ocasiones, ha mencionado que Nestor Camarillo es su “compadre”.











