Por Luis Camacho
Tras la tormenta atípica que colapsó varios puntos de la capital, la Dirección de Gestión de Riesgos de Protección Civil, mantiene desplegado un operativo prioritario para cuantificar los daños materiales en viviendas, comercios y vehículos particulares.
La titular de la dependencia, Adriana Zárate Miranda, confirmó que tras el desbordamiento del vaso regulador Puente Negro y las severas inundaciones en el Centro Histórico, la prioridad actual de los tres órdenes de gobierno es dimensionar el impacto económico y material que sufrieron los poblanos.
La funcionaria precisó que el censo de afectaciones avanza a marchas forzadas en las zonas declaradas como «focos de emergencia», donde el agua causó estragos en el patrimonio de la ciudadanía.
En ese sentido, Adriana Zárate indicó que en las inmediaciones del vaso regulador Puente Negro, el agua entró a los hogares tras un desbordamiento que no se veía desde hace una década.
Aunque el Ejército Mexicano activó el Plan DN-III-E para auxiliar a las familias y se habilitó el Dormitorio Municipal, los afectados prefirieron resguardarse con parientes mientras se evalúa el estado de sus casas.
La funcionaria explicó que negocios del primer cuadro de la ciudad reportaron filtraciones y acumulación de agua, por lo que las brigadas evalúan las pérdidas materiales en locales comerciales.
Lamentó que el peor escenario para los automovilistas se vivió en el estacionamiento de San Francisco, donde varios vehículos quedaron completamente bajo el agua en el primer nivel.
Asimismo, Adriana Zárate Miranda reveló que las inundaciones en la calle 2 Oriente y el paso a desnivel del Bulevar 5 de Mayo dejaron unidades varadas y con severos daños por inundación.











