Por Jesús Ramos
¿A quiénes enviará a perder la oposición? No es una apreciación absurda. Los encuestadores de Puebla coinciden en el mismo punto. Morena es invencible al día de hoy. Ni sus propios aliados se le acercan medianamente.
Además de fastidiar incómoda, ¿quiénes serán los candidatos del PRI, MC, PAN y PSI que cargarán con la letra escarlata de la derrota? No hace falta poner nombres. Todavía no. No mientras no los registren.
La marca que los respalde, estructura electoral disponible y finanzas de impulso ninguna comparación tendrá con el andamiaje que traiga consigo el abanderado morenista si la lucha es de a de veras.
Mandar candidatos a la boleta para llenar espacios no es lo mismo que construir alternativas reales. Esta es la simulación recurrente de los partidos en las últimas elecciones. ¿O usted piensa que los candidatos ignoran cuando los mandan al abismo?
Hay una paradoja loca, pero real. La derrota de Morena en Puebla capital (si ocurriese) no dependerá del potencial del PAN, PRI o MC, sino de Morena mismo. De si quiere ganar o perder como sucedió con Miguel Barbosa, Eduardo Rivera y El Yunque en 2021. Concertaron la derrota de Claudia Rivera.
La historia electoral poblana ya demostró, varias veces, que una elección puede cambiar cuando se modifica la ecuación de los grupos políticos que cohabitan en un mismo partido.
El milagro que espera la oposición es ese precisamente. Que algo dentro de Morena se descomponga para obtener el beneficio de la capital, como sucedió con Lalo hace cinco años.
Seamos objetivos, la oposición no aparece, no da en el clavo, no encuentra la estrategia y narrativa eficaz, el Talón de Aquiles que haga tambalear tantito al morenaje. Esa es la mayor debilidad del PAN, PRI y MC. No es pregunta, es curiosidad, ¿a quiénes enviará a perder la oposición por la Angelópolis si el Todo Poderoso no les obsequia el milagro?











