Por Jesús Ramos
Apostar todo a una carta no es estrategia es temeridad. Los gobernadores que han confundido la confianza con la soberbia ven como el castillo que construyeron con tiempo y sacrificio se derrumba cuando alguien más reparte la baraja.
Alejandro Armenta sabe eso, es el motivo por el cual abrió más de un frente rumbo a la sucesión política de la capital. Por ello apareció de repente La Bonita Sánchez impulsada con una maquinaria pocas veces vista en redes sociales, bien aceitada y financiada.
Sus contenidos inundan Facebook, TikTok, Instagram y X con videos, entrevistas, fotografías, eventos y una narrativa bien diseñada que la convierte en rostro cotidiano. El bombardeo mediático es fenomenal, maravilloso y espectacular.
Sin embargo, detrás de esa operación hay una lectura mucho más profunda. Armenta sabe que por Puebla capital será Claudia Sheinbaum la que decidirá a la candidata o candidato, por ello, más vale llegar con más cartas que una para aspirar a quedársela.
Mientras la atención se concentra en La Bonita, la figura de Laura Artemisa permanece protegida del desgaste cotidiano. La primera absorbe reflectores, mientras la segunda maniobra territorio y estructura.
Al mismo tiempo, la irrupción de La Bonita complica el camino de Olivia Salomón y Claudia Rivera, los perfiles femeninos más cercanos a la presidenta Sheinbaum, ampliando opciones también se compite.
La lógica se replica del lado masculino. El lanzamiento del cantante “Grinch” Buitrón introduce una variable adicional frente a Pepe Chedraui y evita que exista un solo referente competitivo en el grupo del gobernador, aunque sea malo como producto electoral.
Desde el inicio he sostenido que la decisión final sobre la ciudad de Puebla no será asunto sólo de Casa Aguayo, sino que descansará en Palacio Nacional, y bajo esa lógica tanto mujeres como varones que aspiren a esa candidatura tendrán que endulzarle el ojo a la presidenta.
Eso no significa que La Bonita y “El Grinch” Buitrón sean simples comparsas, al contrario, ambos se convertirán en extraordinarias opciones para competir por diputaciones locales y federales, su posicionamiento les servirá a la hora de repartir candidaturas.
No todas las piezas nacen para ser reina, algunas como La Bonita existen para protegerla, el jugador inteligente no presume la carta con la que piensa ganar, crea distractores para que el oponente se confunda. @analisistv











