El PAN ya tiene con quién competirle Tehuacán a la Viuda de Barbosa

Por Jesús Ramos

El PAN entendió que si quiere disputarle la alcaldía de Tehuacán a Morena debe hacerlo con un apellido respetado por la gente. La apuesta principal comienza, en ese orden, por Jesús Negrete, continúa con Alejandro Tapia y se sigue con Sonia López.

Negrete es la carta fuerte por ser ampliamente reconocido. Pertenece a esa clase de familias empresariales con nombres que forman parte de la memoria urbana y generadora de empleos.

Es fletero con medio siglo en el ramo, le reconocen e identifican y en una ciudad donde los apellidos hacen amistades, el suyo tiene resonancia en el mismo territorio histórico donde aparecen los Romero, Lezama, Patjane y Alatriste.

Eso importa, porque en una elección municipal no se gana sólo con estructuras partidistas, también la identidad cuenta, el reconocimiento junto con la percepción de ser gente honrada y conocer la ciudad.

Jesús Negrete tiene la ventaja de ser empresario antes que político, condición que juega a su favor frente a Morena. Con él el PAN tiene una ventaja que no encontrará en otros, su futuro económico no depende del recurso público.

El Movimiento de Regeneración Nacional podría lanzar a Rosario Orozco viuda de Barbosa o al actual alcalde Alejandro Barroso, perfiles distintos, pero con la capacidad de movilizar estructuras políticas.

Si Morena decide jugar con la Viuda o con Barroso como se ha divulgado, el peso del apellido Negrete adquiere mayor relevancia por jamás haberse involucrado en política y ser un perfil fresco.

El desafío del PAN es que Tehuacán no es una elección cualquiera, es una ciudad donde Morena conserva una presencia política importante con un potencial de voto avasallador.

Alejandro Tapia fue piloto aviador de aerolíneas comerciales nacionales e internacionales, también representa un perfil profesional alejado de la política partidista. Su trayectoria puede resultar atractiva para un electorado que busca una imagen distinta a la del político de carrera.

Considere como posible a Sonia López, su cercanía con Ana Teresa Aranda la coloca dentro de un sector panista conservador. Su eventual candidatura tendría el componente de una militancia e identidad probada con el partido.

Si hoy tuviera que elegir el PAN a uno de esos tres perfiles se decantaría por Jesús Negrete porque Tehuacán sigue siendo una plaza donde los apellidos también votan y el de Jesús puede ser más que un nombre en la boleta.

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