Marco Rubio y Juan Ramón de la Fuente confirmaron que la cooperación incluye reforzar fronteras, frenar flujos financieros ilícitos y atacar el tráfico de drogas en la región
Redacción
En su primera visita a México como secretario de Estado de Donald Trump, Marco Rubio afirmó que el gobierno de Claudia Sheinbaum es el que más ha colaborado con Estados Unidos en la lucha contra el crimen organizado.
Desde Palacio Nacional y después en la cancillería, el funcionario destacó que nunca antes se había alcanzado este nivel de cooperación bilateral.
Durante el encuentro, ambos gobiernos anunciaron la creación de un grupo de alto nivel que sesionará de forma periódica para coordinar acciones contra los cárteles, reforzar la seguridad fronteriza, vigilar flujos financieros ilícitos y combatir delitos como el robo de combustible.
Rubio señaló que no daría detalles operativos “porque los narcotraficantes también leen la prensa”, aunque resaltó la entrega de 55 capos mexicanos a prisiones estadounidenses como ejemplo de resultados.
El canciller Juan Ramón de la Fuente aseguró que en los próximos meses se presentarán informes sobre los avances del nuevo mecanismo.
Agregó que los logros de los últimos ocho meses son “inobjetables”, con decomisos récord de fentanilo, una reducción del 32% en delitos de alto impacto y un desplome en detenciones de migrantes en la frontera norte.
Rubio, uno de los hombres más cercanos a Trump, recordó que ya había emprendido giras por Centroamérica en busca de alianzas similares.
Ahora, con México, busca consolidar un frente regional contra la migración irregular, el narcotráfico y la influencia de China en la zona. El gesto, enmarcado como una relación de “respeto a la soberanía”, refuerza el discurso de Washington de que la seguridad compartida es clave para ambos países.










