Por Anahí Valdez
La dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Puebla, Xitlalic Ceja García, calificó como un hecho de gravedad la aspiración de la consejera presidenta del Instituto Electoral del Estado (IEE), Blanca Yassahara Cruz García, para ocupar una posición dentro del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE).
Durante un encuentro con representantes de los medios de comunicación, la líder priista señaló que el movimiento de la titular del organismo local hacia el órgano federal representa una vulneración a los principios de certeza y equidad que deben regir el actual proceso, comprometiendo la confianza en la conducción de las elecciones.
Hizo hincapié en que la actual estructura política en la entidad y la influencia que ejerce Morena sobre las instituciones han generado un entorno donde la autonomía de los árbitros electorales se encuentra bajo cuestionamiento constante por parte de las fuerzas de oposición.
“Hoy lo veo como un grave riesgo, porque quienes hoy detentan la titularidad de defender los votos tienen que dar claras señales no solamente de imparcialidad, de neutralidad y de poder generar condiciones de piso parejo”, sentenció.
La representante del tricolor argumentó que la postulación se da en un contexto de supuesta cooptación institucional que invalida el peso de las observaciones partidistas, reduciendo la capacidad de vigilancia de los institutos políticos frente a las decisiones de la autoridad administrativa electoral.
“Pareciera letra muerta, pareciera que lo que nosotros decimos desde un partido no fuera escuchado o no fuera tomado o considerado en cuenta”, manifestó.
A través de la representación del PRI ante el IEE, dijo que se ha dado seguimiento a las actuaciones de la consejera presidenta, concluyendo que su pretensión de escalar al servicio profesional electoral nacional en este momento específico debilita la percepción de neutralidad necesaria para arbitrar el voto ciudadano.
Finalmente, Ceja García insistió en que el perfil de quienes buscan integrar el INE debe estar exento de cualquier vínculo o sospecha de parcialidad hacia Morena, exigiendo que se priorice la estabilidad democrática por encima de las trayectorias personales de los funcionarios electorales en turno.











