Por Luis Camacho
Un menú engañoso, condiciones de higiene deplorables y el descaro de cobrar un 20% de propina obligatoria fueron las razones para que las autoridades poblanas clausuraran el bar «Miches y Litros Una y Ya», ubicado en la colonia La Paz.
El establecimiento, localizado sobre la calle 29 Sur, fue blanco de un operativo conjunto entre la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios (DPRIS), dependencias que confirmaron que el lugar era un foco de abusos comerciales y riesgos a la salud.
El principal detonante que encendió las alarmas de las autoridades poblanas fue la detección de prácticas comerciales abusivas del bar «Miches y Litros Una y Ya», en las cuentas de los clientes.
En ese sentido, implementó un sistema de cobro automático donde se le exigía a los comensales el pago forzoso del 20% extra por concepto de servicio, violando flagrantemente la ley federal del consumidor.
El abuso en el ticket no fue la única irregularidad detectada, por la Profeco toda vez que la dependencia federal también encontró un «menú fantasma» que ocultaba información básica a los clientes.
El establecimiento ubicado en La Paz no especificaba las cantidades reales de los productos y bebidas además que no informaba sobre las limitantes aplicables al servicio.
Ante el cúmulo de irregularidades que también abarca la omisión de los términos y condiciones completos de las promociones y ofertas del día, la Profeco colocó dos sellos de suspensión total de la comercialización de bienes y servicios.
A la par del atraco en la cuenta, los inspectores sanitarios de la DPRIS descubrieron que el lugar operaba bajo malas prácticas de higiene, poniendo en riesgo la salud de los jóvenes que acudían al lugar.











