Por Luis Camacho
El fin de cursos representó un impulso económico clave para el sector comercial de la entidad toda vez que las familias poblanas destinaron un desembolso estimado de mil 500 pesos por cada graduado.
Así lo destacó el presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco) Héctor Landero Camacho quién indicó que la cifra funcionó como un motor directo de reactivación para los negocios formales.
El titular del organismo empresarial, detalló que esta derrama financiera no se dispersó de forma homogénea en la economía local, sino que benefició a sectores altamente específicos ligados al protocolo y festejo estudiantil.
Landero Camacho señaló que el gasto familiar se focalizó primordialmente en prestadores de servicios especializados con el alquiler y venta de trajes, así como vestidos y togas para los graduados.
Al sector beneficiado durante la temporada de fin de curso se suman los estudios profesionales e impresiones del recuerdo y la renta de salones de eventos para ceremonias y banquetes.
“Se tiene un promedio de mil 500 pesos de gasto por cada graduado, lo que está ayudando al comercio establecido por estas compras”, mencionó.
Aunque el calendario escolar oficial llegó a su fin, Héctor Landero informó que la inyección de capital en el comercio poblano continuará durante las próximas semanas.
Explicó que diversos grupos de egresados programaron sus celebraciones para la primera mitad de agosto, lo que mantendrá un flujo constante de ingresos para los negocios del ramo.











