Por Anahí Valdez
El estado de Puebla fue clasificado como el séptimo lugar a nivel nacional con más reportes de discriminación contra la comunidad LGBT, y tan solo en 2022, el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI), lo mantuvo en el segundo lugar con más población afectada.
Uno de estos fue en junio de 2025, cuando Fabián Barrales fue apuñalado en el cuello y la cara mientras cenaba con su pareja en una taquería cerca de la central de autobuses de Puebla. El agresor, un desconocido, atacó sin motivo aparente, siendo calificado como un crimen de odio.
Durante ese mismo mes, un trabajador de la empresa Agua de Puebla para Todos, identificado como Andrés N., denunció acoso laboral y discriminación por su orientación sexual dentro de la firma, señalando hostigamiento en reuniones de trabajo.
Previamente, en octubre del 2024, un profesor del Instituto Oriente de Puebla denunció haber sido despedido injustificadamente, argumentando que su «estilo de vida» no coincidía con los valores de la institución jesuita.









