Por Carlos Clemente
En el papel, María Norma Layón Aarún sigue siendo la directora general de Carreteras de Cuota Puebla.
En la realidad, tiene semanas que no pone pie en la oficina.
Y siendo francos, tampoco es que se le extrañe.
Desde su nombramiento en diciembre de 2024, tras dos desastrosas gestiones al frente del Ayuntamiento de San Martín Texmelucan, nunca logró asumir el control del organismo. Le quedó grande. No entendió el encargo o simplemente nunca le interesó.
El saldo es contundente: cero resultados.
Las autopistas del Estado siguen en condiciones deplorables, la inseguridad es pan de todos los días. Nunca hubo exigencia a los concesionarios de mejorar las condiciones del servicio.
Nada se corrigió. Nada se resolvió.
En proyectos clave, como la reubicación de las casetas de cobro en la Puebla-Atlixco para ampliar su capacidad operativa, su papel fue irrelevante. Las decisiones se tomaron en otro lado. En otra oficina. Con otros actores.
Y si de abandono se trata, el sistema RUTA es el mejor ejemplo: servicio en decadencia, quejas acumulándose y una autoridad que optó por la indiferencia.
Pero mientras la oficina está vacía, su agenda política está llena.
A Norma Layón ya la perdimos. Decidió adelantarse a los tiempos y lanzarse, sin pudor, a la pre-pre-precampaña.
Hoy recorre el distrito 07 de San Martín Texmelucan, visita colonias, organiza reuniones vecinales y promete soluciones como si ya estuviera en campaña formal.
Lo más grave no es la ambición —esa es común en la política—, sino el descaro.
Porque además entrega apoyos oficiales, se presenta con playera institucional del gobierno estatal con el eslogan “Por Amor a Puebla” y ofrece a los ciudadanos: “me pueden pedir lo que quieran”.
¿En calidad de qué?
¿Funcionaria estatal o candidata?
En cualquiera de los dos escenarios, hay un problema legal y ético. Está cruzando líneas que la ley prohíbe y que la responsabilidad pública debería impedir.
Pero en Puebla, eso es lo de menos.
El servicio público convertido en trampolín personal.
Acertadamente, su compañera de partido, la diputada federal barbosista Vianey García, la definió como “oportunista”. Para nada exageró. @analisistv












Un comentario
Como siempre la mala administración de los funcionarios ineptos y corruptos de este gobierno de 4 😡