Por Redacción
La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) se convirtió en sede del 50 Congreso Mexicano de la Ciencia del Suelo, un encuentro académico y científico que reúne del 5 al 9 de octubre a especialistas, investigadores y estudiantes de distintas instituciones del país para analizar la importancia del suelo y los retos ambientales que enfrenta.
Organizado por la Sociedad Mexicana de la Ciencia del Suelo y la BUAP, el congreso fue inaugurado por la Rectora Lilia Cedillo Ramírez en el Complejo Cultural Universitario, donde destacó la relevancia de estudiar la vida que existe bajo nuestros pies y de fortalecer el conocimiento para conservar este recurso.
Durante la ceremonia, Lilia Cedillo Ramírez recibió un reconocimiento de parte de Damaris Ojeda Barrios, titular de la Sociedad Mexicana de la Ciencia del Suelo, como parte de las actividades conmemorativas de esta edición.

La Rectora también entregó distinciones a los doctores Laura Bertha Reyes Sánchez, de la Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y Jorge D. Etchevers Barra, en reconocimiento a su trayectoria y aportaciones a la ciencia del suelo.
La edición número 50 del encuentro incluye actividades orientadas a analizar la conservación de los suelos y su relación con el desarrollo de los ecosistemas y la producción agrícola. El programa incorpora además el Octavo Concurso de Evaluación de Suelos, así como concursos de fotografía, dibujo y carteles.
A lo largo de cinco décadas, la Sociedad Mexicana de la Ciencia del Suelo ha impulsado un enfoque multidisciplinario para estudiar este recurso mediante disciplinas como la química, la física, la biología, la nutrición vegetal y la fertilidad.

El congreso busca generar intercambio de conocimientos entre especialistas y nuevas generaciones de estudiantes, además de promover investigaciones relacionadas con el manejo y conservación de los suelos.
La realización del encuentro en la BUAP también fortalece la vinculación de la universidad con investigadores y especialistas dedicados al estudio de uno de los recursos fundamentales para los ecosistemas y la producción de alimentos.
Durante cinco días, el programa permitirá discutir problemas ambientales y alternativas científicas para conservar la calidad del suelo y mejorar su aprovechamiento en beneficio de los campos mexicanos.










