Por Luis Camacho
Tras las fuertes lluvias registradas la tarde de ayer, las autoridades municipales tuvieron que activar un operativo de limpieza de emergencia para retirar toneladas de desechos que obstruían los principales vasos reguladores de la ciudad.
Aunque el nivel de los ríos se mantiene bajo con apenas al 10 por ciento, el verdadero peligro actual radica en la pérdida de respuesta de la infraestructura pluvial debido a los taponamientos.
El panorama se tornó crítico la noche de ayer cuando los vasos reguladores Santuario y Puente Negro encendieron las alertas al alcanzar el 50 por ciento de su capacidad por las precipitaciones.
Tras el cese de la tormenta, este miércoles los niveles disminuyeron pero dejaron al descubierto la enorme cantidad de basura que arrastró la corriente, por lo que el personal del Organismo de Limpia intervino en ambos puntos neurálgicos.
Aunque el Vaso Regulador Santuario reporta 0% de almacenamiento de agua, las cuadrillas trabajaron a marchas forzadas para retirar ramas y desechos acumulados al igual que el Puente Negro, donde se registra un 15% de nivel hidráulico.
Ante esta situación, las autoridades municipales lanzaron un exhorto a la población para evitar tirar basura en la vía pública, recordaron que los desechos arrastrados por las corrientes siguen siendo el principal factor de taponamiento.
De manera paralela a la limpieza en tierra, el presidente municipal Pepe Chedraui, supervisó las zonas críticas desde las instalaciones de la Dirección de Gestión de Riesgos e Información (DGERI).
Acompañado por el titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), Félix Pallares Miranda, el edil coordinó el uso de drones y herramientas tecnológicas para ubicar con precisión los puntos con mayor saturación hidráulica y acumulación de agua.











