Por Jesús Ramos
El Partido del Trabajo podría seguir diciendo que Atlixco es suyo, que conserva la plaza, pero una cosa es apropiarse del municipio en el discurso y otra muy distinta conservarlo en la realidad.
Si el PT pretende mantener sus banderas rojas ondeando en este pueblo mágico, después del desastre político que arrastra la administración de Ariadna Ayala, tendrá que jugar una carta distinta, ajena al grupo gobernante.
Ana Laura Altamirano es esa carta, está marcada por Casa Aguayo, y si no la sigla el petismo lo hará Morena por sus arrestos para que Atlixco cambie de manos descaradamente, evidenciando la derrota de Liz, Ariadna y el precámbrico de Alberto Anaya.
El PT no tiene margen de maniobra, Ariadna Ayala carga con un evidente desgaste político por señalamientos de malos manejos e inseguridad, se le ha agotado el oxígeno del tanque electoral, anda pero asistida para no caer.
Terrible situación la suya, el contralor Heráclio Hernández, el tesorero Juan Francisco García y el resto del equipo político de la alcaldesa están vetados para participar en las elecciones del 2027.
Sin embargo, podrán continuar en sus cargos, defenderse jurídicamente, negar trámites de amparos y responsabilidades graves hasta que se agoten las baterías por sus malas mañas en octubre del año venidero.
Una cosa es permanecer en el gobierno por el tiempo que les falta y otra, bastante distinta, conservar la plaza, misma que dejará de ser suya cuando designen candidata por el PT o por Morena a Ana Laura Altamirano.
Guadalupe Muciño, vesícula de Pável Gaspar, puede ser candidata del PT, competir, aparecer en la negociación, hacer territorio incluso, pero la presidencia municipal no será para ella. Lo de Ana Laura avanzará con los tiempos internos fijados por Morena.
El PT no renunciará por gusto a Atlixco, lo hará para salvar el pellejo de un grupo político atrapado en la jaula de la ambición, excesos, vanidades y soberbia por sentirse caciques.
Para lograr el indulto de Ariadna y su banda, Liz Sánchez pagará con la rendición y la entrega del Pueblo Mágico, ahora bien, viéndolo desde otra perspectiva, será Ana Laura Altamirano quien cargue los cadáveres políticos de quienes hoy gobiernan Atlixco para que no terminen tras las rejas.











