Por Redacción
Arabia Saudita llevó a cabo ataques aéreos en territorio de Irán a finales de marzo de 2026, según fuentes occidentales e iraníes. Se trata de la primera acción militar directa conocida del reino dentro de suelo iraní, en el contexto de la guerra regional iniciada el 28 de febrero tras bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán. Los objetivos específicos no fueron confirmados.
Los ataques fueron una represalia a la ofensiva iraní contra países del Golfo, que incluyó más de 100 misiles y drones en una semana dirigidos a bases militares, infraestructura petrolera y aeropuertos. Además, Irán cerró el Estrecho de Ormuz, afectando el comercio global. Arabia Saudita, históricamente dependiente de la protección militar estadounidense, optó por responder directamente ante el aumento de agresiones.
Tras los bombardeos, ambos países establecieron contactos diplomáticos que derivaron en una reducción de tensiones. En los días posteriores, los ataques contra Arabia Saudita disminuyeron significativamente y se alcanzó un entendimiento informal para evitar una escalada mayor, previo al alto el fuego más amplio entre Irán y Estados Unidos el 7 de abril.











