Por Luis Camacho
El Colegio de Ingenieros Civiles de Puebla (CICP) ha encendido las alarmas ante el riesgo inmobiliario que enfrenta la capital del estado, debido a un alto porcentaje de dictámenes estructurales deficientes y sin rigor técnico que actualmente avalan la estabilidad de diversas edificaciones.
De acuerdo con Jorge Rubén Peniche, especialista del sector, el origen de esta vulnerabilidad radica en la falta de personal especializado dentro de las propias áreas gubernamentales.
Explicó que esta carencia operativa ha obligado a las autoridades a flexibilizar sus criterios de validación al momento de revisar los inmuebles del sector restaurantero de Puebla capital.
Esta apertura institucional ha provocado que figuras como los Directores Responsables de Obra (DRO), cuya certificación se ha popularizado de forma masiva, emitan avales sin el rigor técnico que exige la ingeniería civil.
Jorge Rubén reveló que entre los profesionales señalados por emitir estos documentos deficientes se encuentra un sector de la arquitectura, gremio que suele omitir el análisis profundo de las consecuencias estructurales en las edificaciones que evalúan.
Para poner un freno a esta problemática que vulnera la seguridad de los ciudadanos, el organismo gremial firmó un convenio de colaboración con la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac).
A través de esta alianza, los especialistas técnicos del Colegio de Ingenieros Civiles vigilarán y regularán que se aplique correctamente la normativa vigente en materia de protección civil.
En ese sentido, se busca garantizar que cualquier dictamen favorable emitido en la capital cumpla con una precisión técnica, obligando además a aplicar refuerzos o mejoras en los espacios físicos.











