Por Redacción
Un buque ruso identificado como Ursa Major se hundió el 23 de diciembre de 2024 a unas 60 millas de la costa de Cartagena tras registrar al menos tres explosiones iniciales y otras cuatro posteriores. De los 16 tripulantes, 2 murieron y 14 fueron rescatados. Investigaciones señalan un agujero de aproximadamente 50 x 50 cm en el casco, posiblemente causado por un artefacto externo. El barco emitió una llamada de auxilio antes de quedar inmovilizado y hundirse horas después.
De acuerdo con autoridades españolas, el capitán declaró que la embarcación transportaba componentes para dos reactores nucleares similares a los de submarinos, aunque no confirmó si contenían material radiactivo. El destino probable sería Rason, lo que ha generado preocupación internacional por un posible traslado de tecnología nuclear hacia Corea del Norte. Datos de seguimiento también revelan que aviones estadounidenses especializados en detección nuclear sobrevolaron la zona en al menos dos ocasiones.
El caso ha intensificado tensiones geopolíticas, ya que expertos consideran que el hundimiento pudo ser una acción deliberada para impedir la transferencia tecnológica desde Rusia. Aunque no hay confirmación oficial, la hipótesis incluye el uso de armamento especializado como torpedos o explosivos adheridos al casco. Hasta ahora, las causas exactas del incidente siguen sin esclarecerse, mientras los restos permanecen a unos 2,500 metros de profundidad en el Mediterráneo.











