SEP: menos clases para un país con rezagos

Por Carlos Clemente

La SEP decidió adelantar el fin del ciclo escolar al 5 de junio.

El argumento: altas temperaturas… y el Mundial 2026.

La medida cayó de manera súbita, unilateral y sin debate serio. Y eso preocupa. Porque México no está en condiciones de recortar días de clase.

Los datos son demoledores.

Según el Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA) siete de cada diez estudiantes mexicanos no alcanzan el nivel mínimo en matemáticas y casi la mitad tiene graves deficiencias de comprensión lectora. El país ocupa el lugar 35 de 37 naciones evaluadas en aprovechamiento escolar por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Aun así, la respuesta oficial fue reducir semanas efectivas de aprendizaje.

Maestros de Oaxaca ya levantaron la voz. Consideran que quitar días de clase en un país con rezago educativo histórico es un error grave. Y tienen razón.

El problema no es el calor. El problema es que miles de escuelas siguen sin ventilación, sin agua, sin infraestructura básica y sin condiciones dignas para tomar clases a temperaturas de hasta 40 grados. Ante ello, la SEP decide recortar el calendario.

Y luego, el otro argumento: el Mundial.

Ahí la decisión se volvió todavía más polémica. Es absurdo que el calendario educativo termine acomodándose a un evento deportivo.

Sobre todo, cuando la economía que generan diariamente las escuelas sí impacta a millones de personas: transporte, papelerías, uniformes, alimentos, internet, copias, pequeños comercios.

Esa economía cotidiana no la va a reemplazar el Mundial.

¿En serio la estrategia para un país con uno de los peores niveles educativos de la OCDE, es menos días de escuela?

México enfrenta una crisis educativa estructural.

Hay estudiantes que llegan a secundaria sin comprensión lectora sólida ni habilidades matemáticas básicas. Académicos y organismos advierten que el deterioro se agravó tras la pandemia.

Y en lugar de recuperar tiempo educativo, le meten tijera al calendario.

Mientras otros países amplían tutorías, refuerzan contenidos y blindan horas de aprendizaje, aquí se normaliza quitar semanas completas en las aulas.

Y eso, en un país atrapado en pobreza, desigualdad y bajo rendimiento escolar, termina siendo mucho más grave que cualquier ola de calor o perder un Mundial.

Aplausos para la nueva escuela mexicana. @analisistv

Un comentario

  1. Están más preocupados por el mundial de futbol que por los niños y jóvenes los quieren más ignorantes para tener sumiso al pueblo

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