El PAN olió sangre cree que puede ganar diez ciudades importantes

Por Jesús Ramos

El PAN con la tristeza práctica que da la derrota aprendida ha decidido dejar de rezar y reiniciarse, medir gente, encuestas en mano no para inflar egos sino para sopesar políticos con ganas de ganar cincuenta alcaldías, entre chicas, medianas y grandes.

Cree que de ese paquete, diez ciudades de buen tamaño son ganables en 2027, “no nos van a dar la putiza que nos dieron en el 2024”, asegura. No por virtud propia, más bien, por el descrédito ajeno. Hoy hablaremos de cinco solamente, después del resto.

En San Pedro Cholula Tonantzin Fernández salió reprobada en gráficas, y mucho, tampoco es que sea sorpresa, es rutina. Gobernar con folklor, uñas largas y foto no alcanza cuando el ciudadano se alista a cobrar factura en urnas. Su marca fue la ineficiencia. El PAN tiene detalles numéricos y sociales.

Cuautlancingo con Omar Muñoz es el laboratorio perfecto del desencanto. Promesas que se evaporaron más rápido que el presupuesto y una percepción de corrupción, nepotismo y abandono que crece como la maleza. Aquí el PAN huele a sangre electoral y a oportunidad mayúscula.

En Amozoc la autoridad de Severiano de la Rosa parece una figura decorativa, rancia y caciquil. El crimen y el desorden administrativo, el saqueo, han hecho lo suyo.

Acatlán de Osorio vive su propio vía crucis político, el desgaste del poder local y los escándalos constantes, mezclados con la inseguridad propiciada por Guadalupe Bárcenas ya no se disimula con discursos ni eventos. El ciudadano la tiene reprobada.

Finalmente Coronango con Armando Aguirre confirma la regla, cuando el gobierno se vuelve opaco y distante el ciudadano se vuelve implacable tanto como la inseguridad que ahí priva y falta de resultados. No hay estructura que aguante el hartazgo sostenido a punto de explotar.

El PAN está decidido a sacrificar a sus cuadros tradicionales si las encuestas dicen que no son competitivos. La lógica panista ya es simple y descarnada, no obtendrá la candidatura el más fiel, sí el más rentable.

El candidato más idóneo no será el que más años tiene militando, sino el que menos rechazo provoca, el que menos molesta, el menos peor, y con eso, en tiempos electorales confían que les alcanzará para lograr su objetivo de las diez ciudades importantes.

La moraleja es incómoda, las elecciones del 2027, al menos en esas diez plazas, no se ganarán con proyectos brillantes, sino con gobiernos fallidos. El voto no será de esperanza, será de castigo, cualquier panista que no huela a fracaso tiene ventaja. @analisistv

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