Por Carlos Clemente
En menos de un minuto, tres asaltantes ejecutaron a un cliente de la taquería “El Asadito”, ubicada sobre la carretera federal Puebla–Tehuacán, en el peligroso municipio de Amozoc. Dos disparos bastaron para arrebatarle la vida la noche del pasado sábado.
El crimen quedó registrado en la cámara de seguridad de una modesta taquería y es, quizá, la evidencia más cruda de la vulnerabilidad en la que viven los ciudadanos de esa región. Un video que retrata, sin matices, el dominio del crimen sobre el espacio público.
La inseguridad en Amozoc —gobernado durante años por los hermanos de la Rosa Romero— ha alcanzado niveles alarmantes. Desde hace tiempo, el gobierno municipal permitió que grupos delictivos convirtieran a este municipio, privilegiado por su ubicación geográfica, en su centro de operaciones.
Aunque el alcalde Severiano de la Rosa Romero presume una supuesta disminución de la incidencia delictiva, la realidad es inocultable. Tras el asalto y homicidio, la indignación social creció durante el fin de semana, algo que a los caciques en el poder parece importarles poco, mientras los negocios sigan fluyendo desde el ayuntamiento.
Las cifras oficiales desmontan cualquier discurso triunfalista. Al cierre de 2025, el delito de extorsión se disparó 133 por ciento y el robo a negocio aumentó 47.6 por ciento.
Es evidente quién tiene el control del municipio.
Otros delitos no muestran mejor panorama: la violación creció 36 por ciento, la violencia familiar 27 por ciento y la desaparición de personas 23 por ciento en el mismo periodo.
A lo anterior se suma el incremento de 13 por ciento en los homicidios dolosos, según datos de la Fiscalía General del Estado, en comparación con el año previo.
La Secretaría de Seguridad Pública ha señalado a municipios poblanos que operan abiertamente en contubernio con la delincuencia. Curiosamente, Amozoc no ha sido mencionado.
Sin embargo, el actuar de las autoridades locales está bajo la lupa. No es casual que el crimen opere con tanta impunidad: nada ocurre así sin, al menos, la complacencia del gobierno municipal.
¿Hasta cuándo la familia caciquil seguirá viviendo del erario sin hacer nada a favor de la gente de Amozoc? @analisistv











