La inspección se realizó luego de que la dependencia recibió una denuncia ciudadana por presuntas irregularidades en el negocio.
Por Patricia Rayón
El restaurante Caldos Angelita, conocido por la venta de platillos típicos como el mole poblano, fue suspendido por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), después de que el organismo determinó que el establecimiento cobraba propina obligatoria a sus clientes.
Fue el pasado miércoles 7 de octubre cuando al restaurante, ubicado en la calle 9 Norte de la ciudad de Puebla, le colocaron sellos de suspensión en sus puertas, impidiéndole seguir vendiendo su comida y ofrecer sus servicios.
La medida se tomó a partir de una denuncia ciudadana, por lo que la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios del Gobierno del Estado de Puebla (DPRIS), la Guardia Nacional, la Policía Estatal y el personal de la Profeco se movilizaron hasta el lugar.

Durante el despliegue, los inspectores encontraron tres violaciones a la Ley Federal de Protección al Consumidor, pues el establecimiento no mostraba el contenido en gramaje y mililitros de las bebidas que comercializaba, incumplía con la normativa aplicable e incitaba a sus clientes al pago de propina.
Las denuncias que provocaron la suspención de Caldos Angelita
Días antes de la suspensión, usuarios en redes sociales ya habían denunciado el cobro obligatorio de propinas en Caldos Angelita, así como malos tratos por parte del personal cuando los afectados intentaron reclamar este tipo de prácticas.
En uno de estos videos, un internauta expuso a Carlos Bermúdez, a quien identificó como la persona que presuntamente recibía las cuentas en las cajas del restaurante, de haber insultado a un cliente con discapacidad visual que se negó a pagar 100 pesos de propina.
A este hecho se le sumó la denuncia del usuario de Tiktok @parejitapoblana, quien compartió una reseña del establecimiento y aseguró que le quería cobrar de más, por lo que recomendó a sus seguidores a tener cuidado.
En la misma publicación, otra joven aprovechó para compartir su experiencia, donde contó haber sido humillada y discriminada cuando intentó dialogar con los empleados debido a que la cuenta que le llevaron era mayor a lo que había consumido.











