Por Luis Camacho
Pese a las advertencias oficiales por el peligro inminente de inundaciones y deslaves, más de 800 familias asentadas en zonas de alta vulnerabilidad junto a barrancas y ríos en Puebla se niegan a dejar sus hogares.
Así lo confirmó la regidora Mariela Solís Rondero, presidenta de la Comisión de Protección Civil del Cabildo, quien detalló que las labores preventivas de la Dirección de Gestión de Riesgos y la Gerencia del Centro Histórico no han logrado concretar la evacuación de ningún inmueble hasta el momento.
La también regidora morenista explicó que las inspecciones semanales implementadas de manera coordinada por el Ayuntamiento de Puebla se concentran en dos frentes principales.
En ese sentido indicó que en los márgenes de ríos y barrancas se han entregado más de 800 notificaciones a residentes de zonas consideradas de alto riesgo por la «memoria hídrica» del municipio.
Mariela Solís reveló que las autoridades detectaron casonas antiguas y deshabitadas, cuyos propietarios ya fueron apercibidos para realizar reparaciones estructurales urgentes que eviten colapsos y salvaguarden a los transeúntes.
Ante la resistencia de la ciudadanía para desalojar, la cabildante de Morena enfatizó que las notificaciones funcionan como una invitación formal a extremar precauciones, aunque reconoció la complejidad de la situación debido a la renuencia de los pobladores para abandonar sus propiedades.
Asimismo, Mariela Solís exhortó a los habitantes de zonas vulnerables a mantenerse informados mediante los canales oficiales y atender las recomendaciones de protección civil ante las precipitaciones de la temporada.
«No hay notificación de que hayan desalojado sus inmuebles. Es una invitación a la población a que puedan ellos tomar medidas preventivas», puntualizó.











