La ausencia de Enrique Inzunza y las licencias de dos senadoras modificaron los números de la 4T en el Poder Legislativo.
Por Patricia Rayón
La salida de Enrique Inzunza de la bancada de Morena y las licencias de otras dos senadoras modificaron la correlación de fuerzas en el Senado de la República, donde la Cuarta Transformación podría quedar a un voto de alcanzar por sí misma la mayoría calificada para aprobar reformas constitucionales.
Antes de que se presentaran estos movimientos, Morena contaba con 66 escaños, pero la salida de Enrique Inzunza, así como las licencias de Cynthia López Castro y Verónica Díaz Robles, redujeron a 63 sus votos propios.
El caso de Cynthia López Castro representa una baja para Morena debido a que su suplente, Alicia Virginia Téllez Sánchez, pertenece al PRI.
Por su parte, el escaño de Verónica Díaz Robles, senadora por Zacatecas, todavía no ha sido ocupado por su suplente, Evangelina Pinedo Morales; no obstante, si ésta última asumiera el cargo, el bloque oficialista recuperaría uno de los votos que actualmente no tiene disponibles.
A esa cuenta podría incorporarse Erik Iván Jaimes Archundia, senador independiente y suplente de Manlio Fabio Beltrones, quien anteriormente ha acompañado con su voto iniciativas de Morena.
Con ambos sufragios, el oficialismo podría alcanzar 85 votos, uno menos de los 86 que representan las dos terceras partes de los 128 integrantes del Senado.
Sin embargo, alcanzar 86 votos no necesariamente será indispensable en todas las sesiones, pues para aprobar una reforma constitucional se requieren dos terceras partes de los senadores presentes, por lo que las ausencias pueden modificar el número de votos necesarios.
Morena también podría recurrir a acuerdos con legisladores de oposición para alcanzar la mayoría requerida, obligando al partido, junto con el PT y el PVEM, a depender nuevamente de negociaciones, votos externos o de la asistencia registrada en cada sesión para sacar adelante modificaciones constitucionales.











