Por Jesús Ramos
En Acatlán de Osorio es sabido que Guadalupe Lucero Bárcenas llegó a la delegación regional del Sedif, posteriormente a la candidatura de Morena y luego a la alcaldía por influencias de su padrino el diputado federal Eduardo Castillo López.
Quienes hacen creer que fue creación de Jorge Estefan Chidiac o Samuel Aguilar Pala engañan para quitarle responsabilidades a su verdadero creador. Lalo Castillo la puso en el Sedif como suerte de antesala de espera con vista privilegiada al palacio municipal acateco.

La política, es sabido, tiene una memoria muy selectiva, recuerda los éxitos, olvida las apuestas y, cuando las cosas salen mal, suele desconocer a los ahijados políticos.
Cuando la administración de Bárcenas comenzó a hundirse en la crisis de ingobernabilidad, el respaldo del legislador Castillo se hizo invisible, no más fotografías, no más tertulias, no más visitas a Acatlán.

Fue Eduardo el que regó la especie que Jorge Estefan Chidiac era padrino político de Bárcenas para sacudirse el problema creciente, una versión bastante útil que le desprendería la etiqueta de autor.
Si Estefan fue realmente quien la impulsó, ¿por qué en Acatlán insisten en atribuirle a Castillo López el diseño político de Guadalupe? En Izúcar de Matamoros y en La Perla de la Mixteca hablan de una relación muy “estrecha” entre ellos.

El silencio también comunica, cuando una crisis política estalla, los padrinos tienen tres opciones, asumir la responsabilidad con defensa, alejarse o esconderse detrás del anonimato en tanto la tormenta amaina.
En Acatlán aquellos que conocen los entretelones de su candidatura tienen una memoria menos frágil, saben quién la puso en el tablero político, en el Sedif y la candidatura de Morena en las elecciones pasadas.

Hoy mientras La Perla de la Mixteca enfrenta una de sus mayores crisis de gobernabilidad, Eduardo Castillo optó por no aparecer en las fotografías y esconder la cabeza en un hoyo como las avestruces. ¿Dónde está el padrino ahora que la criatura entro en desgracia? Se acobardó y distanció.











