La federación neozelandesa retiró su respaldo a Gianni Infantino y exigió una investigación independiente sobre el fallido proyecto comercial.
Por Patricia Rayón
La candidatura de Gianni Infantino para mantenerse al frente de la FIFA perdió el respaldo de Nueva Zelanda, que exigió una investigación independiente sobre el fallido plan para vender a inversionistas privados una participación en los derechos comerciales de torneos como el Mundial.
La Federación Neozelandesa de Fútbol (NZF) argumentó una pérdida de confianza en la dirección de la FIFA y se sumó a las voces que reclaman revisar cómo se diseñó y gestionó la propuesta.
La decisión aumentó la presión sobre Infantino después de que la UEFA, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y la Concacaf cuestionaron su liderazgo.
El proyecto impulsado por Infantino planteaba vender el 20 por ciento de los derechos comerciales vinculados con el Mundial y otras competiciones para captar alrededor de 4 mil 200 millones de dólares de capital privado.
La iniciativa contemplaba además subvenciones de 20 millones de dólares para las federaciones durante el siguiente ciclo de financiamiento, monto que podía duplicarse para aquellas que aceptaran el acuerdo.
Sin embargo, la FIFA terminó retirando la propuesta ante la controversia y posteriormente ofreció disculpas a sus 211 federaciones por los errores cometidos durante su gestión.
Andrew Pragnell, director ejecutivo de la federación neozelandesa, sostuvo que una revisión interna no sería suficiente y pidió esclarecer quién tomó las decisiones y qué controles operaron durante el proceso.
Entre los puntos que Nueva Zelanda pretende que sean investigados está la participación proyectada de Thrive Capital, firma que tendría un papel relevante en la iniciativa y que mantiene vínculos familiares con el presidente estadounidense Donald Trump.
La ruptura ocurre mientras Infantino prepara su candidatura para un cuarto mandato en la elección presidencial de la FIFA del próximo año y, aunque las confederaciones africana y sudamericana mantienen su respaldo, las tres organizaciones continentales que han cuestionado su conducción agrupan a 136 de las 211 federaciones con derecho a voto.
Por su parte, la Confederación de Fútbol de Oceanía reconoció los avances logrados bajo la actual administración y pidió aprovechar la revisión del proyecto para realizar los cambios que sean necesarios.










