Por Luis Camacho
En un giro a la estrategia de contención de años anteriores, el Ayuntamiento de Puebla anunció que no se instalarán muros de madera ni estructuras metálicas para proteger los monumentos históricos durante las movilizaciones del próximo Día Internacional de las Mujeres (8M).
El secretario de Gobernación municipal, Franco Rodríguez, confirmó que la administración local optará por una postura de «puertas abiertas», sustituyendo el bardeado por la aplicación de pintura de sacrificio en inmuebles emblemáticos como el Palacio Municipal y la Fuente de San Miguel.
Explicó que a diferencia de los obstáculos físicos que suelen interpretarse como una confrontación visual, esta técnica consiste en una protección invisible que sella los poros de la cantera.
Asimismo, señaló que permitirá que el grafiti o las consignas sean removidas sin químicos abrasivos ni desgaste de la piedra original, evitando que la iconoclasia dañe permanentemente la integridad estructural del patrimonio.
“En este momento, como estamos comentando, no vamos a bardear monumentos y demás. Se pondrá la pintura de sacrificio, sobre todo para que no se maltrate la cantera con estas expresiones de iconoclasia”.
Franco Rodríguez subrayó que la decisión busca validar el derecho a la protesta y reconocer la lucha de los colectivos feministas al eliminar las vallas, pues el gobierno municipal pretende enviar un mensaje de empatía y respeto hacia la visibilización de las problemáticas que enfrentan las mujeres.
Pese a la ausencia de muros, el funcionario informó que la vigilancia no quedará al azar, toda vez que se mantienen mesas de trabajo con la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) para diseñar un despliegue el 8 de marzo.
En ese sentido, se busca garantizar la integridad física de las asistentes, así como el libre tránsito en las zonas aledañas y la atención oportuna ante cualquier contingencia durante los recorridos.











