Por Luis Camacho
La Secretaría de Gobernación Municipal advirtió que la omisión en los reportes de violencia interna es ahora una falta grave que conlleva la clausura inmediata, sin importar que el negocio esté administrativamente «en regla».
Así lo reveló el titular de la dependencia Franco Rodríguez quién indicó que el ejemplo más drástico de esta política ocurrió esta semana en el establecimiento «El Chopo» del Centro Histórico.
Explicó que el motivo no fue la falta de una licencia, sino el silencio cómplice ante una riña interna toda vez que el negocio omitió reportar el altercado a las autoridades, una negligencia que se traduce en operar en la ilegalidad por poner en riesgo la integridad de los clientes.
Franco Rodríguez informó que la Unidad de Normatividad y Regulación Comercial no solo puso la lupa en los protocolos de seguridad, sino que continuó con la limpieza de locales fuera de norma.
Precisó que también se clausuró los establecimientos de «El Baño» ubicado en el Barrio de Analco y «Santa Bicha» en la Colonia Benito Juárez, por carecer de la documentación necesaria.
En contraste, el funcionario municipal detalló que nueve negocios superaron las inspecciones, demostrando un cumplimiento total tanto en permisos como en medidas de seguridad.
Aseguró que la estrategia de supervisión se extendió también al comercio informal y semifijo, pues del 2 al 9 de febrero, se realizaron 10 recorridos en puntos clave como La Libertad, San Jerónimo Caleras y San Felipe.
Señaló que, en estas zonas, la prioridad fue la prevención de tragedias con la verificación rigurosa que los puestos de comida en vía pública contaran con instalaciones de gas seguras y extintores con vigencia actualizada.











