Por Anahí Valdez
La discriminación contra miembros de la comunidad LGBT+ en el estado de Puebla muestra una tendencia preocupante en los últimos años, manteniendo hasta el 2026, al menos cuatro agresiones graves, que fueron reportadas ante las autoridades, pero incrementando los casos de acoso y discriminación.
Derivado de una consulta que hizo este medio de comunicación en Visible, una Organización No Gubernamental (ONG), hasta el 2024, a nivel nacional había 258 casos de personas que señalaron haber recibido algún tipo de violencia por su orientación sexual.
Específicamente en la entidad poblana, las situaciones de este tipo se concentraron desde los 12 años, teniendo mayor auge en grupos de 18 a 25 años, así como de 26 a 35 años, y de ahí, hasta de 41 a 50 años el de edad.
La identidad de género de las víctimas es principalmente en hombres cisgénero y mujeres transgénero, aunque también se ve una gran cantidad en hombres transgénero, mujeres cisgénero y personas no binarias.
Normalmente, quienes suelen este tipo de violencia son, en mayor medida, patrones y compañeros en espacios laborales, mientras que, a pesar de que es en menor medida, también suele ocurrir por parte familiares y parejas.
Los incidentes se presentan más en espacios públicos, de ahí, en privados y finalmente en redes sociales o medios de comunicación. De acuerdo a los datos, las agresiones van desde verbales, también hay física, psicológica y sexualmente.
Aunque la identidad y orientación de las personas ha tenido mayor visibilidad en los últimos años, acompañados de campañas de derechos humanos, la frecuencia de reportes de ha mantenido al alza, teniendo un pico importante en el mes de mayo del 2024.











