Anahí Valdez
Un estudio publicado por la organización Causa Común, reveló que el estado de Puebla se posicionó como el octavo estado con mayor número de agentes asesinados en el país, cerrando el año con un saldo de 15 efectivos estatales y municipales privados de la vida.
A nivel nacional, la cifra de policías abatidos ascendió a 348; sin embargo, el caso de la entidad poblana destaca por la concentración de violencia en su zona metropolitana y el impacto que generó la inseguridad.
El municipio de Puebla fue el punto crítico para las corporaciones, con cinco de los 15 homicidios registrados, ya que no solo concentró la mayor mortalidad, sino que vivió una crisis institucional de la actual administración.
La emboscada ocurrida el 1 de marzo en la colonia Del Valle, donde los oficiales Alejandro y Edgar fueron ejecutados dentro de su patrulla, marcó un punto de quiebre.
El doble crimen desató un paro de labores y manifestaciones inéditas por parte de la fuerza policial, lo cual llevó a que el presidente municipal José Chedraui Budib realizará el cese de Fernando Rosales al frente de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), entregando el mando al coronel del Ejército, Félix Pallares.
El fenómeno se concentró también hacia el Triángulo Rojo y la Sierra Norte, sumado a la situación de San Salvador Huixcolotla se situó como el segundo foco rojo tras un ataque que cobró la vida de tres elementos en un solo evento.
Otros municipios con bajas registradas incluyen:
- Amozoc: 2 agentes
- Coronango, Tecamachalco, Izúcar de Matamoros, Tepeaca y Venustiano Carranza: uno agente cada uno.
Mientras estados como Guerrero (39), Guanajuato (36) y Michoacán (34) mantienen cifras altas por conflictos de cárteles, entidades con presencia histórica de grupos delictivos como Tamaulipas, San Luis Potosí y Durango terminaron el 2025 con saldo blanco en cuanto a policías asesinados.











