Por Luis Camacho
En una respuesta inmediata al caos vivido la tarde del domingo, la Central de Abasto de Puebla activó este lunes 23 de febrero un protocolo de seguridad de alto nivel con presencia interinstitucional entre fuerzas federales, estatales y municipales.
La medida busca contener las réplicas de violencia derivadas del abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, «El Mencho», líder del CJNG, cuya caída desató bloqueos y ataques a comercios en distintos puntos de la entidad.
El Consejo General informó que el despliegue no es sólo preventivo, sino una estrategia de intervención de los tres niveles de gobierno en entradas principales y zonas de carga para evitar infiltraciones.
Tras una jornada de domingo marcada por el incendio de establecimientos y el cierre forzado de carreteras por grupos delictivos, la administración de la Central solicitó un blindaje especial para los comerciantes.
En ese sentido, los ejes de este operativo incluyen patrullajes constantes en las carreteras que conectan a Puebla con el resto del país, blindando el tránsito de mercancías frente a posibles bloqueos.
Pese al clima de tensión que impera en el sector empresarial poblano, los directivos lanzaron un mensaje de resistencia operativa para impedir que la violencia delictiva interrumpa la cadena de suministro alimentario.
A través de sus canales oficiales, el Consejo hizo un llamado enérgico a la calma para bodegueros, proveedores y clientes, toda vez que se aseguró que existen las garantías necesarias para continuar con el flujo comercial.
La consigna de las autoridades del mercado es evitar que el pánico frene la economía, asegurando que Puebla cuenta con la capacidad de respuesta para proteger su principal motor de abastecimiento frente a la coyuntura nacional.











