Por Anahí Valdez
Néstor Camarillo Medina, senador poblano y expriista, fue incorporado a la lista de naropolíticos, luego de que en documentos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), lo vincularan como principal integrante de la organización huachicolera que encabeza “El Toñín” en el Triángulo Rojo.
La información corresponde un base de datos que elabora la organización civil Defensorxs, misma que se basó un informe elaborado por el Coronel de Infantería, Valdemar López López, donde figuran otros funcionarios y empresarios señalados como operadores del crimen organizado en México.
Asimismo, las investigaciones coinciden con informes confidenciales elaborados por Petróleos Mexicano, Policía Federal, la Fiscalía General de la República (FGR) y el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN), toda vez que, en el 2017, la fractura entre el ahora militante de Movimiento Ciudadano y el líder huachicolero provocó inestabilidad en Quecholac.
Durante este periodo, Camarillo Medina ocupó el cargo de presidente municipal, donde se le vinculó como facilitador y haber otorgado respaldo directo a los movimientos que se hacían para el robo de combustible.
De ahí, “El Toñín” comenzó a operar con el Cartel de Jalisco Nueva Generación y se incorporó al Partido Pacto Social de Integración, desde donde impulsó a Guadalupe Martínez, su hija, para sucederle en el cargo a Alejandro Martínez Fuentes, su tío, quien resultó electo y fue encarcelado durante el sexenio del fallecido Miguel Barbosa Huerta.










