Por Jesús Ramos
A estas alturas de febrero se redactan ya las listas de candidatos. No en papel membretado, tampoco en boletín oficial, no en la sonrisa hipócrita del dirigente que jura que aún no son los tiempos.
No espere usted que se lo digan a manera de revelación. Eso jamás sucederá. En política las listas no se anuncian, se ejecutan. Quien sabe leer los tiempos electorales entiende que el poder encumbrado no improvisa candidaturas, las cocina a fuego lento.
Mientras la militancia y los radicales discuten principios, los estrategas trazan posiciones, alcaldías, diputaciones locales, federales. El tablero completo, porque gobernar es una cosa, pero conservar el poder es otra más delicada, requiere contabilidad y porcentajes.
Hacer las listas no es tarea sencilla. No basta con definir las de Morena. Hay que repartir entre aliados visibles e invisibles. Ajustar cuotas al PAN, PRI, MC, PSI, Nueva Alianza, Fuerza por México y a aquellos partidos que en la boleta aparentan ser oposición, pero que en la practica funcionan como sucursales tácticas.
Lista no palomeada por el grupo en el poder en Puebla es lista muerta. Aquí el truco no es sólo decidir quién va, sino por dónde va, porque los aliados del poder no necesariamente llegan a las cámaras o alcaldías por la marca oficial. A veces conviene disfrazarlos para que a la postre parezcan críticos.
La democracia mexicana es pródiga en estos menesteres. Competencia simulada, alternancia administrativa, pluralidad dosificada, sacudida de aparentes aliados de militancia y aniquilación de grupos enemigos internos.
Las listas se redactan en silencio, se negocian en voz baja y se ejecutan con disciplina. El ciudadano verá campañas, discursos, debates, pero lo sustancial ya está decidido.
Así funciona el poder, no anuncia, administra. No improvisa, calcula. No compite, distribuye. Mientras usted espera la definición oficial de las autoridades electorales en la jornada comicial, las listas previas ya cambiaron el destino de municipios, congresos y presupuestos. En Puebla y México la democracia no se construye, se organiza. @analisistv











