Por Jesús Ramos
En 2027 Puebla capital no elige solamente alcalde, define si el ayuntamiento será bastión del Ejecutivo o trinchera de resistencia. Véanlo sin romanticismos, dependiendo de quién sea el candidato triunfador dependerá si vivimos tres años de paz o tres de guerra entre el gobierno del estado y la comuna entrante rumbo al 2030.
No es exageración. Si el ganador resulta ser José Luis García Parra, Laura Artemisa o La Bonita Sánchez, habrá paz, una paz conveniente, armonizada, sin sobresaltos. La ciudad caminará al redoble de Casa Aguayo.
No habrá limitaciones presupuestales ni rebeldías discursivas, se coordinarán lindo el zócalo y el CIS tanto en lo social como en lo político, en planeación y ejecución, seguridad y estrategia.
Pero si el candidato es otro, incluso alguien del mismo partido, pero ajeno al grupo en el poder, prepárese para la guerra. Se anticipa desde ahora conste. Habrá guerra de declaraciones, guerra fría primero, guerra abierta después desde todos los frentes.
En un escenario así las ideologías no cuentan, se tratará de proyectos políticos distintos andando hacia las urnas del 2030. Algunos ingenuos creen todavía que el conflicto natural sería con el PAN. Ilusos. Sería más viable una paz duradera gobierno-panismo que con un opositor morenista.
Así funciona la norma y el instinto de preservación, el adversario externo une, el rival interno divide. Lea a Maquiavelo y sus tratados de preservación del poder. En política el enemigo más peligroso no es el que porta otro color, sino el que comparte camiseta y ambiciona el mismo trono.
Aburridísima la cantaleta que el 2027 será la antesala de la gubernatura. Mejor entendamos que los movimientos de ese año serán las jugadas anticipadas de la sucesión. Cada obra pública será un mitin disfrazado, cada patrulla un mensaje, cada diferencia estatal un recordatorio de quién manda.
Si el alcalde o alcaldesa es parte del grupo gobernante, habrá paz porque nadie disparará contra sus intereses, pero si emerge una figura con aspiraciones de adversario, la ciudad se convertirá en campo de batalla. No se confunda. No es profecía, es análisis simple. @analisistv











