Por Luis Camacho
Tras el ataque armado en el bar “Despecho” donde perdieron la vida tres jóvenes, las comunidades académicas de la IBERO, UDLAP y UMAD exigieron que el crimen no se diluya en las estadísticas de impunidad.
El incidente en la zona de Angelópolis cobró la vida de Gisele Ortiz Carreto (egresada de Psicología por la IBERO), Joaquín Wirth (egresado de la UDLAP) y Emmanuel Esteban la madrugada del 14 de febrero.
Las tres universidades coinciden en que este asesinato no es un hecho aislado, sino un reflejo de la vulnerabilidad que enfrenta la ciudadanía en zonas que se consideran de alta actividad comercial y nocturna.
A través de un comunicado, la IBERO Puebla no solo demandó el esclarecimiento de los hechos, sino enfatizó la necesidad de garantías reales para el derecho a una vida libre de violencia.
Por su parte, en un mensaje de solidaridad, la UDLAP se sumó al clamor ciudadano por la transparencia absoluta en las indagatorias, calificando las circunstancias del asesinato como «dolorosas e inaceptables».
Mientras la Fiscalía General del Estado (FGE) mantiene abiertas diversas líneas de investigación del ataque armado en el Despecho para determinar el móvil del crimen, la presión social aumenta.
Lo anterior, luego de que la UMAD también expresará su profunda consternación, destacando el impacto directo que estos hechos tienen en la comunidad educativa del estado.
La institución extendió un mensaje de solidaridad especial a la familia de Joaquín Wirth, señalando el vínculo cercano ya que su madre es exalumna del Instituto Mexicano Madero.











