Por Luis Camacho
Integrantes de la Unión Popular de Vendedores Ambulantes (UPVA) 28 de Octubre paralizaron este martes la Vía Atlixcáyotl, desatando un despliegue masivo de fuerzas estatales y dejando a miles de ciudadanos atrapados en el caos vehicular.
En ese sentido, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) blindó sedes gubernamentales ante el temor de posibles disturbios a pesar del tráfico estático y suspensión del transporte público.
Lo que inició como una concentración matutina terminó por estrangular una de las arterias más vitales de la capital poblana toda vez que la movilización arrancó a las 08:00 am en las inmediaciones de la caseta a Atlixco.
Una hora después, el contingente avanzó con determinación hacia el Centro Integral de Servicios (CIS), provocando un efecto dominó en el tránsito que alcanzó puntos críticos como Chedraui Selecto.
El impacto de la movilización de la 28 de Octubre fue inmediato con la suspensión del servicio de transporte público en la zona, obligando a cientos de personas a caminar o esperar por horas.
El motivo que sacó a la organización a las calles es la reactivación de los taxis piratas, haciendo una exigencia directa al Gobierno del Estado para que se permita el retorno de estas unidades a las rutas que anteriormente operaban.
El líder de la organización, Xihuel Sarabia, fue enfático al señalar que las unidades representan el sustento de cientos de familias y su operación ha sido frenada por operativos estatales.
Después de 3 horas, la UPVA 28 de Octubre se retiró de la zona del CIS, permitiendo que el flujo vehicular volviera a la normalidad en ambos sentidos de la Vía Atlixcáyotl, por lo que las rutas comenzaron a regularizar su frecuencia.











