Por Luis Camacho
En un respaldo abierto a su compañera de bancada, Lupita Vanesa López, el regidor Gabriel Biestro calificó como una «estrategia política» las acusaciones de violencia laboral y despido injustificado presentadas recientemente por la activista Guedany Figueiras.
Para el cabildante de Morena, el conflicto ha sido distorsionado por intereses externos, transformando un movimiento administrativo ordinario en un golpeteo mediático contra la regidora López.
Gabriel Biestro fue enfático al señalar que el caso de Figueiras no responde a una vulneración de derechos humanos, sino a una reestructuración interna necesaria para el funcionamiento de la oficina.
Según sus declaraciones, el objetivo es que el personal trabaje en áreas donde sus capacidades sean más eficaces, por lo que aseguró que tras realizar indagatorias sobre el caso, no se encontraron indicios de agresión o maltrato.
En ese sentido, Gabriel Biestro sostuvo que los titulares de área del Ayuntamiento tienen el derecho legítimo de decidir quién colabora en su equipo cercano para optimizar resultados.
“Eso no es violencia, ni siquiera se está despidiendo; es una persona a la que nada más se le está reasignando de área donde pueda desempeñar bien sus funciones, detonar sus capacidades”, mencionó.
Sugirió que la controversia ha sido amplificada por actores de la oposición y ciertos sectores de la prensa para afectar la imagen de la fracción morenista, toda vez que los movimientos de personal son herramientas legítimas de gestión y no actos de violencia.
Aunque el regidor hizo un llamado a no politizar los procesos administrativos, reconoció que Guedany Figueiras está en su pleno derecho de acudir a las instancias legales correspondientes si considera que hubo un agravio.











