Anahí Valdez
Ante la crisis que enfrenta el sector cebadero de Puebla, el gobernador Alejandro Armenta Mier confrontó públicamente a Granjas Carroll de México (GCM) por ofrecer precios de compra considerados “lesivos” que obligarían a los productores a operar con pérdidas superiores al 50 por ciento.
En rueda de prensa de este lunes, exigió a la transnacional porcícola, que cumpla con los acuerdos de compraventa previamente pactados con los agricultores de cebada, un insumo fundamental para la alimentación de su ganado.
“Si una empresa queda en pagarle una cantidad a los productores de cebada, de sorgo, de trigo, tienen que respetar ese acuerdo porque ya establecieron un precio. No pueden decir al final, ‘fíjate que no, porque yo lo compro más barato’,” aseveró.
A su vez, anunció que su administración implementará un plan para dar opciones a los cebaderos y sorgueros que les permitan reducir su dependencia de intermediarios y «acaparadores» que aprovechan la situación para pagar precios desfavorables.
Concluyó, advirtiendo que, si bien es aliado de los empresarios, no permitirá abusos contra el gremio campesino y productor del estado de Puebla.
La problemática se centra en el precio actual ofrecido a los agricultores, toda vez que durante el ciclo agrícola en curso, las ofertas rondan los 4.40 pesos por kilogramo, lo cual representa una caída drástica respecto a los 7 pesos que se pagaron el año pasado.
Productores de la región Sierra Nevada y Valle de Serdán, donde GCM requiere grandes volúmenes de cebada, han denunciado que el costo real de producción de este grano rebasa los 9.00 pesos por kilogramo.
En ese sentido, la oferta actual no solo elimina la ganancia, sino que fuerza al campesino a operar con pérdidas.











