Por Jesús Ramos
Donde pise Adán Augusto López no crecerá el pasto ni florecerá la narrativa. Viene el viernes a Puebla. Es ya un político acabado y de enorme desconfianza para los suyos y los mexicanos.
Él lo sabe y lo sabemos nosotros. Después de ser defenestrado y forzado a abandonar la coordinación de los senadores de Morena, dejó el Olimpo para hacer trabajo territorial, dice. En español a eso se le llama replegarse.
Vuelve a Puebla con cara de circunstancia y el expediente invisible de lo que la justicia tendría que hacerle por sus nexos. Una cosa es cierta, maldecirá el estado que pise. No porque tengan la culpa, sino porque sus giras tiznarán.
La presunción de cercanía con grupos criminales y delincuentes de alto impacto jamás se las sacudirá. No importa cuántas veces se deslinde y sonría, cuántos abrazos dé o cuántas selfies se tome con la militancia, el estigma viaja con él en primera clase.
Dijo que centrará su trabajo en la cuarta circunscripción: Puebla, Morelos, Guerrero, Tlaxcala y CDMX. Zona políticamente compleja y con la mayor cantidad de votos del país, socialmente herida y electoralmente sensible.
Justo el terreno donde Morena tendría que caminar con pies ligeros y no con lastres. Su caso es peculiar, no será juzgado en la Corte, pero ya fue juzgado por los mexicanos. Se dice en murmullos incómodos cada vez que su nombre se escucha o se le ve en imágenes.
Adán Augusto no se fue de la coordinación de los senadores guindas, lo fueron. Y toda indica que fue la presidenta Claudia Sheinbaum tras conversar la semana pasada con Donald Trump.
Ahora hará trabajo territorial, sí, pero no para sumar, hará trabajo de desprestigio. El morenismo lo sabe, aunque no lo diga. Cada fotografía con él será archivo incómodo, cada acto compartido una carga futura. Los morenistas que hoy le acompañen mañana lamentarán no haberlo evitado, pero será tarde.
Adán Augusto no suma, resta, resta votos, credibilidad, oxígeno. Es un político generador de desconfianza y sospecha. Y en política, como en la aritmética básica, cuando restas demasiado terminas en números rojos. @analisistv











